Se preguntó por qué ella, a la que le costaba tanto hablar de sí misma con gente a la que veía cara a cara, podía confiarle, sin la menor preocupación, sus secretos más íntimos a una pandilla de chalados completamente desconocidos de Internet.
Stieg Larsson
Las cuerdas que amarran el respeto de unos por otros son, en general, cuerdas de necesidad.
Blaise Pascal
No te engañes, nena. Conmigo siempre fue... más.
Elísabet Benavent
Pensadores contemporáneos dirían que el hombre se trasciende a sí mismo continuamente.
Gabriel Marcel
La vida es una sonrisa; el amor es un rayo fecundo.
Gabriele D'Annunzio
Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.
Goethe
Al llegar a viejos, las costumbres se vuelven tiranías.
Gustave Flaubert
Edward R. Murrow: ¿Quién posee la patente de esta vacuna?.
Jonas Salk
La cultura nacional, conformada según la Doctrina Nacional, debe ser como la misma doctrina: simple, práctica, popular, cristiana y humanista.
Juan Domingo Perón
El mío es un gobierno hormonado y testiculado.
Julio César Turbay
Lo sé. Ten paciencia y aprovecha la vida, porque es algo único. No hagas lo que yo hice.
Laura Gallego García
Esta paz tan estimable se compra al duro precio de la sangre y de la muerte.
Manuel Belgrano
El otro día un periodista me preguntó si había percibido la desaprobación por los cambios: el público no silbó los cambios, me silbó a mí. Percibí que no se silbaban mis decisiones, sino que se me silbaba a mí, como responsable de una dinámica negativa. No voy a decir que me alegro, pero me parece que se hace justicia. Siempre tuve claro que lo que había sucedido el año pasado había generado ilusión en la gente, y esto genera desilusión.
Marcelo Bielsa
Yo recuerdo ese día como vivido dentro de otra piel, desdoblado.
Miguel Delibes
La mala fortuna de muchos filósofos me advierte de no intentar la definición de la belleza.
Ralph Waldo Emerson
Tienes todo lo que hace falta para bailar: agilidad, sentido del ritmo, facilidad para coordinar movimientos, etcétera... El objetivo es solamente que bailes de una manera que pudiéramos llamar aceptable. Digamos, lo suficiente como para que te puedas parar en un escenario y que la gente diga: ¡Pues mira: no lo hace tan mal!
Roberto Gómez Bolaños