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No pidas ni des prestado a nadie, pues el prestar hace perder a un tiempo el dinero y al amigo.
William Shakespeare
Aquel que se quita veinte años de vida se quita otros tantos años de temor a la muerte.
Mis palabras suben volando, mis pensamientos se quedan aquí abajo; palabras sin pensamientos nunca llegan al cielo.
Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.
Hay lágrimas para su afecto, alegría para su fortuna, honra para su valor y muerte para su ambición.
Si yo hubiera servido a mi Dios con la mitad del celo que a mi rey, no me hubiera dejado, a mis años, desnudo en medio de mis enemigos.
Morir, dormir, tal vez soñar- ¡Ay! Ahí está el problema, pues lo que podemos soñar después de despojarnos de esta envoltura carnal debe hacernos reflexionar.
¡Cuánto pesa esta corona!
Para conseguir lo que quieras te valdrá más la sonrisa que la espada.
La belleza incita a los ladrones aún más que el oro.
Aunque seas tan casto como el hielo y tan puro como la nieve, no escaparás a la calumnia.
No enciendas tanto la hoguera contra tu enemigo que alcance a quemarte.
Ama a todos, fíate de pocos, no hagas daño a nadie.
En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
Tu vida es como la de un libro, donde los hombres podrán leer cosas extrañas.
No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer todo así.
Hay cosas buenas aun en lo malo; sólo observando se puede distinguir.
El tiempo vuela noche y día.
El amor no es amor cuando entra en consideraciones que no atañen a su fin supremo.
El juramento de un enamorado no tiene más fuerza que la palabra de un mozo de cervecería. Uno y otro no sirven sino para confirmar o certificar cuentas falsas.
Aunque no sea delito, trae siempre sus riesgos el comunicar una infausta nueva.
Si dos cabalgan en un caballo, uno debe ir detrás.
Si a cada cual se tratase como se merece, ¿quién evitaría las desventuras?
Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra: tan inmediatas caminan.
No exijas demasiado del hombre caído.
Se murió mi amigo bronco.
Cuídate de los Idus de Marzo.
Quien saque como vosotros bien del mal, y haga amigo al enemigo, llevará la bendición de Dios.
No ser de lo peor que hay, es casi estar al nivel de un elogio.
El amor se arma de paz contra el poder, contra la razón, contra el honor, y dulcifica, en medio de las penosas angustias que causa, la amargura de todas las violencias, de todos los golpes, de todos los temores.
Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar.
El que muere paga todas sus deudas.
Todos aman la vida, pero el hombre valiente y honrado aprecia más el honor.
El matrimonio y la horca son hechos fatales.
El pasado es un prólogo.
Algunas caídas son el medio para levantarse a situaciones más felices.
Cuando llegan las penas, no llegan solas, como escuchas de una avanzadilla, sino en batallones.
La codicia arraiga hondo y crece con raíces más perversas que la lujuria, flor de verano.
Tal como va el mundo, señor, ser honrado es ser elegido uno entre mil.
Un hombre sólo muere una vez.